
"Espacio dedicado a los jóvenes y comunidad , donde invita a aclarar dudas y recibir información adecuada relacionada con la Sexualidad"
25.4.08
Manual del Carretero

29.3.08
¿Que és una disfunción sexual?

Las disfunciones sexuales pueden manifestarse al comienzo la vida sexual de la persona o pueden desarrollarse más adelante. Algunas de ellas puede desarrollarse paulatinamente con el tiempo, y otras pueden aparecer súbitamente como incapacidad total o parcial para participar de una o más etapas del acto sexual. Las causas de las disfunciones sexuales pueden ser físicas, psicológicas o ambas.
Los factores físicos incluyen drogas (alcohol, nicotina, narcóticos, estimulantes, antihipertensivos, antihistamínicos y algunos medicamentos psicoterapéuticos), lesiones de espalda, hiperplasia prostática benigna, problemas de riego sanguíneo, daños nerviosos (como heridas en la médula espinal), diversas enfermedades (neuropatía diabética, esclerosis múltiple, tumores y, raramente, sífilis terciaria), fallos en varios sistemas orgánicos (como el corazón y los pulmones), desórdenes endocrinos (problemas en tiroides, pituitaria o glándula suprarrenal), deficiencias hormonales (déficit de testosterona, estrógeno o andrógenos) y algunas enfermedades congénitas.
Desórdenes del deseo sexual o anafrodisia. Puede deberse a una bajada del nivel normal de producción del estrógeno (en las mujeres) o la testosterona. Otras causas pueden ser la edad, la fatiga, el embarazo, la medicación (como los SSRIs "Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina") o enfermedades psiquiátricas, como depresión o ansiedad.
Desórdenes de la excitación sexual, previamente llamados «impotencia» en los hombres y «frigidez» en las mujeres, aunque ahora se usan términos menos críticos: para los hombres, se emplea el de «disfunción eréctil» y para las mujeres se utilizan varios diferentes alusivos a los diversos problemas. Estos desórdenes se manifiestan como aversión o elusión del contacto sexual con la pareja. Puede haber causas médicas para estos problemas, como insuficiente riego sanguíneo o falta de lubricación vaginal. Las enfermedades crónicas también contribuyen, así como la naturaleza de la relación entre las partes.
Desórdenes orgásmicos, como el retraso persistente o la ausencia de orgasmo tras una fase normal de excitación sexual. Estos desórdenes ocurren tanto en hombre como en mujeres. De nuevo, los antidepresivos SSRI son con frecuencia culpables.
Desórdenes de dolor sexual, que afectan casi exclusivamente a las mujeres y se conocen como dispareunia (intercambio sexual doloroso) y vaginismo (espamos involuntarios de los músculos de la pared vaginal que dificultan o impiden el coito). La dispareunia puede ser provocada en las mujeres por una lubricación insuficiente (sequedad vaginal).
La lubricación inadecuada puede deberse a una excitación o estimulación insuficiente, o bien a cambios hormonales provocados por la menopausia, el embarazo o la lactancia. La irritación debida a cremas y espumas anticonceptivas puede también provocar sequedad, así como también el miedo y la ansiedad por el acto sexual.
No están claras cuáles son las causas exactas del vaginismo, pero se cree que un trauma sexual anterior (como una violación o abusos) pueden jugar un papel importante. Otro desorden sexual femenino doloroso se denomina vulvodynia o vestibulitis vulvar, que parece estar relacionado con problemas en la piel de las zonas vaginal y vulvar. Se desconocen sus causas.
Para definir el abanico de problemas sexuales, Masters & Johnson definieron una frontera entre disfunción y desviación. Las disfunciones eran transitorias y las experimentaban la mayoría de la gente: en el caso de los hombres eran la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la eyaculación retrasada, y en el de las mujeres la disfunción orgásmica, la dispareunia y el vaginismo. Según Masters & Johnson, la excitación sexual y el clímax son procesos fisiológicos normales de cualquier adulto funcionalmente intacto, pero a pesar de ser autónomos pueden ser inhibidos. El programa de tratamiento de Masters & Johnson para las disfunciones tenía una tasa de eficacia del 81,1%, lo que es bastante satisfactorio y que muchos clínicos de la especialidad utilizan hoy en día.
11.1.08
Adolescentes y tribus Urbanas
Como todos los adolescentes, tu cuerpo estás experimentando multitud de cambios. Y, a medida que va cambiando tu cuerpo, también lo hace tu autoimagen (la imagen que tienes de ti mismo). A mucha gente le cuesta habituarse a esos cambios, y eso puede repercutir sobre su autoestima.
¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?
La autoestima se refiere a la medida en que nos aceptamos y valoramos y lo orgullosos que estamos de nosotros mismos. La autoestima es importante porque el hecho de sentirnos bien con nosotros mismos puede influir sobre nuestra forma de actuar. Una persona que tiene alta la autoestima hará amistades con facilidad, controlará mejor su comportamiento y disfrutará más de la vida.
La imagen corporal se refiere a cómo se siente una persona con su aspecto físico.
Para mucha gente, sobre todo durante la primera etapa de la adolescencia, la imagen corporal está íntimamente relacionada con la autoestima. Esto se debe a que, al estar dejando de ser niños para convertirse en adultos, a los adolescentes les preocupa mucho más cómo los ven los demás.
¿Qué influye sobre la autoestima de una persona?
Pubertad
Algunos adolescentes tienen problemas de autoestima al principio de la pubertad porque su cuerpo experimenta multitud de cambios. Esos cambios, combinados con el deseo natural de ser aceptados, hacen que les resulte tentador compararse con los demás. Se pueden comparar con las personas que tienen alrededor o con actores y famosos que ven en la televisión, el cine o las revistas.
Pero no tiene demasiado sentido compararse con otras personas porque los cambios que conlleva la pubertad son diferentes en cada persona. Algunas personas empiezan a desarrollarse pronto, mientras que otras lo hacen de forma tardía. Algunas desarrollan temporalmente una capa de grasa para prepararse para el estirón, otras se engordan de forma permanente y hay otras que siguen estando flacas por mucho que coman. Todo depende de cómo hayan programado su cuerpo los genes.
Los cambios que acompañan a la pubertad pueden repercutir sobre la forma de sentirse sobre uno mismo tanto en las chicas como en los chicos. Algunas chicas pueden sentirse incómodas con sus cuerpos en proceso de desarrollo o avergonzarse de ellos. Otras desearían desarrollarse más deprisa. Las chicas pueden sentirse presionadas a adelgazar mientras que los chicos pueden sentir que no son lo bastante corpulentos o musculosos.
Influencias externas
De todos modos, el proceso de desarrollo normal no es lo único que repercute sobre la autoestima. Hay multitud de otros factores (como las imágenes que difunden los medios de comunicación de chicas delgadas y chicos musculosos) que pueden repercutir sobre la imagen corporal de una persona.
La vida familiar también puede influir sobre la autoestima. Algunos padres pasan más tiempo criticando a sus hijos y el aspecto físico que tienen que elogiándolos. Esas críticas pueden reducir la capacidad de una persona para desarrollar una alta autoestima.
La gente también puede ser objeto de burlas y comentarios negativos sobre su aspecto procedentes de sus compañeros de clase. A veces el origen de este tipo de comentarios reside en los prejuicios raciales y étnicos. A pesar de que estos comentarios suelen obedecer a la ignorancia de quienes los hacen, a veces pueden repercutir negativamente sobre la imagen corporal y la autoestima de quien los recibe.
Autoestima sana
Si tienes una imagen corporal positiva de ti mismo, probablemente te aceptarás y te gustarás tal y como eres. Esta actitud saludable te permitirá explorar otros aspectos del hecho de crecer, tales como hacer amistades, adquirir mayor independencia con respecto a tus padres y plantearte nuevos retos, tanto desde el punto de vista físico como mental. Y el hecho de desarrollar esas facetas de ti mismo te ayudará a elevar todavía más tu autoestima.
Una actitud positiva y optimista puede ayudar a la gente a desarrollar una alta autoestima. Por ejemplo, decirte: "Bueno, soy humano", en vez de "Vaya desastre que estoy hecho", cuando cometes una equivocación. O no culpar a los demás cuando las cosas no salen como esperabas.
Saber qué es lo que te hace feliz y cómo puedes alcanzar tus objetivos puede ayudarte a sentirte capaz y fuerte y a tener la sensación de que controlas tu vida. Una actitud positiva y un estilo de vida saludable (como hacer ejercicio y comer bien) son una perfecta combinación para desarrollar una alta autoestima.
Consejos para mejorar tu imagen corporal
Algunas personas creen que necesitan modificar su aspecto físico o su forma de comportarse para sentirse bien consigo mismos. Pero, de hecho, lo único que necesitas hacer es modificar la forma en que percibes tu cuerpo y lo que piensas sobre ti mismo.
Lo primero que tienes que hacer es reconocer que tu cuerpo es tuyo, independientemente de la forma, talla o color que tenga. Si te preocupa mucho tu peso o tu estatura, ve al médico para saber si va todo bien. Pero el aspecto de tu cuerpo solo es de tu incumbencia —a fin de cuentas, eres tú quien ha de estar contento contigo mismo.
En segundo lugar, identifica qué elementos de tu aspecto físico puedes cambiar de forma realista y cuáles no. Todo el mundo (hasta el famoso aparentemente más perfecto) tiene cosas que no le gustan de sí mismo que no puede cambiar y necesita aceptar —como su estatura o su talle de zapatos.
Si hay aspectos de tu cuerpo que quieres y puedes cambiar (como lo en forma que estás), hazlo fijándote metas. Por ejemplo, si quieres ponerte en forma, diseña un programa para hacer ejercicio diariamente y comer alimentos nutritivos. Luego haz un seguimiento de tus progresos conforme te vayas aproximando a la meta. ¡Plantearse retos personales es una forma estupenda de elevar la autoestima!
Si te encuentras haciendo comentarios negativos sobre ti mismo, oblígate a detenerte. Prueba a elevar tu autoestima haciéndote tres piropos cada día. Cada día antes de acostarte piensa en tres cosas de ese día que te hayan hecho disfrutar. Puede ser cualquier cosa, desde notar los rayos del sol en la cara hasta escuchar a tu grupo musical favorito u oír cómo se ríe alguien cuando le cuentas un chiste. Centrándote en las cosas buenas que haces y los aspectos positivos de tu vida, podrás cambiar para bien la forma en que te sientes contigo mismo.
¿Dónde puedo pedir ayuda?
A veces los problemas de baja autoestima y de imagen corporal negativa no se pueden superar sin ayuda. Unos pocos adolescentes se deprimen, pierden el interés en las actividades y relaciones sociales —o incluso se autolesionan o se refugian en el alcohol o el consumo de drogas. Si te sientes así, te puede ayudar hablar con uno de tus padres, un monitor o entrenador, un sacerdote o líder religioso, el psicólogo , un terapeuta u otro adulto con quien mantengas una relación de amistad. Un adulto en quien confíes —una persona que te apoye— puede ayudarte a ver tu cuerpo con objetividad y darte una retroalimentación positiva sobre este último y sobre tus habilidades y capacidades.
Si tienes la sensación de que tu imagen corporal y tu autoestima están repercutiendo negativamente sobre tu vida, lo más importante que puedes hacer es pedir ayuda.
5.1.08
qué es la Cistitis??
La vejiga es muy resistente a la infeccion. Esa resistencia puede llegar a ser vencida por infecciones en otros sectores de la via urinaria, como infecciones del riñón, uretra o próstata, debido al drenaje continuo de orina infectada. Tambien el vaciamiento inadecuado de la vejiga puede debilitar su resistencia y originar infeccion, tal como ocurre con la presencia de calculos vesicales, la estrechez de la uretra, una prostata aumentada de volumen o un embarazo.
El ascenso de Bacterias desde la uretra infectada, tal vez sea la causa mas frecuente de cistitis en la mujer. Entre los motivos de mayor incidencia, se señalan la manipulacion y traumatismos de distinto orden sobre la zona genito-urinaria; la relacion sexual intensa "Cistitis de la novia" y el traslado de bacterias desde la region anal hasta la uretra por mala higiene local.
La mujer esta mas expuesta anatomicamente debido a que la uretra femenina es mas corta que la del hombre, por lo tanto, las bacterias tienen un trayecto menor para alcanzar la vejiga desde el exterior.
Los sintomas que identifican una Cistitis son bastante conocidos por el publico porque casi no hay persona que no haya sufrido mas de una vez en la vida las odiosas molestias de la enfermedad.
Sintomas
Los tres sintomas fundamentales de la cistitis son la Poliaquiuria, es decir, orinar de a poquito, el tenesmo vesical o deseo de continuar orinando una vez terminada la miccion y el dolor al orinar o disuria, habitualmente descrito como una sensacion de "quemazon" durante la miccion. Algunas veces, se agrega un cuarto sintoma que consiste en la presencia de sangre al terminar de orinar (hematuria).
Tratamiento
Cuando la cistitis es ocacional, el tratamiento consiste en medidas de higiene local, reposo, calor local, liquidos a beber, antiespasmodicos y antibioticos recetados por médico nunca te automediques aunque te lo recomiende una amiga(o). El problema es mas complicado con la cistitis crónica. En estos casos, debe revisarse la via urinaria (examen de pielografia), estudiar bacteriologicamente la orina (urocultivo-antibiograma) y revisar interiormente la uretra y vejiga (cistoscopía) en busca de una alteración de la anatomía. Una vez identificada la causa que determina la rebeldia o cronicidad de la cistitis, se puede realizar un tratamiento que cure efectivamente la enfermedad.
Higiene femenina y menstruación
Como ya te habrás dado cuenta la pubertad viene acompañada de todo tipo de cambios. Estos cambios son una parte normal de transformarse en mujer, pero a muchas niñas les preocupan. Tal vez te preguntes qué puedes hacer para sentirte lo más limpia posible durante la menstruación, sin importar si usas una toalla higiénica o un tampón, y si debes usar productos femeninos como duchas vaginales o desodorantes. Las toallas y los tampones
Súper, anatómicos, nocturnos, con o sin alas, con desodorante, maxi, mini . . . ¿cuál es el que te conviene?
Cuando estás menstruando, necesitas usar algo que absorba la sangre. Puedes optar por una toalla higiénica o un tampón. Las toallas están hechas con capas de algodón y se suelen llamar toallas higiénicas o toallas femeninas. Algunas tienen material adicional en los costados (las llamadas "alas") que se pliegan sobre los bordes de la ropa interior para sujetar mejor la toalla y evitar pérdidas.
Algunas niñas tienen períodos con más sangrado y otras tienen períodos más leves, con menos sangrado. Las toallas tienen distintos espesores para períodos menstruales más o menos abundantes o para uso diurno o nocturno. Algunas toallas vienen con desodorante. Todas ellas tienen una banda adhesiva en la parte inferior que ayuda a adherirlas a tu ropa interior.
Las toallas son fáciles de usar: basta con retirar la faja que cubre el adhesivo, presionar la toalla sobre la entrepierna de la ropa interior. Es conveniente cambiar la toalla cada 3 ó 4 horas, aun cuando no estés menstruando copiosamente. ¿Por qué? Porque el cambio regular evita la acumulación de bacterias y elimina el olor. Naturalmente, si tu período es abundante, debes cambiar las toallas con más frecuencia porque se saturarán más rápido. Una vez que retires la toalla, envuélvela en papel higiénico y colócala en la basura (o si estás en la escuela, en el cesto especial que encontrarás en la mayoría de los baños). No intentes tirar la toalla por el inodoro; son demasiado grandes y pueden tapar el inodoro y causar un verdadero desastre, además de hacerte pasar un mal momento.
Durante tu período también puedes protegerte con tampones. Los tampones también están hechos de algodón, pero comprimido en forma tubular. A diferencia de las toallas, que capturan la sangre menstrual una vez que abandona el cuerpo, los tampones absorben la sangre en el interior de la vagina. Al igual que las toallas, los tampones vienen en diferentes tamaños para períodos más abundantes o más leves, y también pueden contener esencias desodorantes. Los tampones también están disponibles con o sin aplicadores; puedes insertarlos en la vagina utilizando un tubo plástico o de cartón especial que sirve de aplicador o simplemente con tus dedos.
Los tampones también son fáciles de utilizar, pero es necesario que aprendas a colocártelos. Sigue atentamente las instrucciones que vienen con los tampones y asegúrate de relajarte. Algunas niñas consideran que es mucho más fácil usar tampones con aplicadores porque el aplicador las ayuda a guiar el tampón correctamente hacia el interior de la vagina.
Muchas niñas que utilizan tampones por primera vez temen que el tampón quede dentro de su cuerpo o se preguntan si es posible utilizarlos siendo virgen. Afortunadamente, los tampones nunca pueden quedar dentro de tu cuerpo: la abertura del cuello uterino (ubicado en la parte superior de la vagina) es demasiado delgada para que un tampón la atraviese. La mayor parte de los tampones tienen una tirita en un extremo, que permanece fuera del cuerpo y que se utiliza para retirar el tampón. Sin lugar a dudas, las vírgenes pueden utilizar tampones sin ningún tipo de problema y las niñas que los utilicen no dejarán de ser vírgenes por ello.
Es necesario cambiar el tampón cada 4 a 6 horas o cuando esté saturado en sangre. Como, a diferencia de las toallas, no puedes verlo, es necesario que recuerdes en qué momento debes cambiarlo. De lo contrario, mancharás tu ropa interior. Tira suavemente del cordel que encontrarás en el extremo del tampón y retíralo.
Si ha llegado el momento de cambiar tu tampón y no puedes encontrar el cordel, ¡no te preocupes! Recuerda que un tampón jamás puede quedar dentro de tu cuerpo. Tendrás que buscar el cordel con tus dedos. Tal vez tardes un tiempo en hacerlo porque será difícil agarrar el cordel.
Un consejo muy importante sobre los tampones: es sumamente importante que los cambies cada varias horas y que utilices el tampón de la absorbencia necesaria para tu cuerpo. Jamás te dejes un tampón puesto durante todo el día o toda la noche por más que tu período sea leve y creas que no es necesario cambiarlo. De lo contrario, correrás el riesgo de contraer una enfermedad poco común pero sumamente peligrosa que se llama "síndrome del shock tóxico" (TSS).
Este síndrome es el resultado de una infección bacteriana que puede aparecer con el uso de algunos tampones súper-absorbentes, en especial si te los dejas más tiempo del recomendado. Las bacterias (algunas cepas de Estafilococos y Estreptococos) pueden crecer en el tampón, ingresar en tu organismo desde el interior de tu vagina e invadir el flujo sanguíneo.
Los síntomas del shock tóxico incluyen fiebre elevada, vómitos y diarrea, dolores musculares fuertes, una sensación de gran debilidad o mareos, y una erupción similar a las quemaduras de sol. Si alguna vez tienes estos síntomas mientras estás usando un tampón, quítatelo y avísale inmediatamente a un adulto. Asegúrate de que alguien te lleve a un centro de urgencias más cercana cuanto antes. Si esperas demasiado tiempo para buscar la ayuda de un médico, tu cuerpo puede entrar en estado de shock.
Recuerda, no obstante, que el TSS es muy raro y que la mayoría de las mujeres nunca se enferman por usar tampones, especialmente si siguen las indicaciones de cambiarlos en forma regular.
La decisión de utilizar toallas o tampones depende exclusivamente de ti. Algunas niñas prefieren los tampones porque pueden ir a nadar sin ningún problema y son más fáciles de guardar en una cartera o un bolsillo. Otra ventaja de los tampones es que no los sientes porque están dentro de tu cuerpo (a diferencia de las toallas, que a algunas niñas les parecen voluminosas). Otras niñas prefieren las toallas femeninas porque son fáciles de usar y no se olvidan de cambiarlas. Muchas niñas intercambian entre unas y otros: a veces usan tampones y otras veces usan toallas, según la situación, el lugar al que vayan y su flujo menstrual. Algunas usan toallas por la noche y tampones durante el día. Y algunas niñas con períodos muy profusos usan tampones y toallas o protectores diarios para obtener mayor protección contra pérdidas.
Duchas vaginales y sprays femeninos
Supuestamente, las duchas (duches es la palabra francesa para "lavado") y los desodorantes femeninos mantienen la zona vaginal de la mujer limpia y con olor agradable. Las duchas vaginales son lavados de la vagina, por lo general, con una mezcla pre-envasada de líquidos. Para muchas niñas que recién comienzan a hacer frente a los períodos y a otras secreciones vaginales, estos productos resultan atractivos; en muchos casos, temen oler mal o que la gente se dé cuenta de que están menstruando. La verdad es que, bajo circunstancias normales, nadie siente ningún olor procedente de la vagina de una niña.
De hecho, a menos que lo indique un médico o matrona, jamás necesitas utilizar una ducha vaginal; y tampoco es conveniente que utilices los desodorantes y sprays femeninos. Las duchas vaginales y los sprays femeninos suelen tener olores fuertes y pueden provocar reacciones alérgicas y hasta infecciones en tu vagina. Tu vagina cuenta con su propio sistema de limpieza natural que elimina las bacterias, por lo tanto, no es necesario que utilices ninguna sustancia química para ayudarla.
Algunas infecciones, como la vaginosis bacteriana, pueden causar un desagradable olor a pescado (una vez más, si una niña tiene una infección, es poco probable que quienes la rodean noten algún olor, aunque ella sí lo sienta). Para tratar los olores provocados por infecciones no tienes que usar un spray, necesitas un medicamento recetado para tratar la infección en lugar de intentar esconderla. Si crees que tienes un problema, consulta a tu matrona rápidamente. En cuanto a tus períodos, si te cambias las toallas o los tampones con frecuencia y usas ropa limpia, nadie podrá sentir ningún olor.
Si te lavas todos los días con un jabón suave y con mucha agua tibia será suficiente. Los baños tibios, en lugar de las duchas diarias, durante tu período pueden reducir los dolores menstruales y te harán sentir limpia. Durante tu período, cambia tus toallas o tampones a menudo y cambia tu ropa interior si tienes pérdidas a través de la toalla o el tampón.
Otras recomendaciones para evitar infecciones vulvares y/o vaginales son:utiliza ropa interior de algodón ayudan a que absorvan mejor la humedad y cambiatelos diariamente o mas seguidos en caso necesario;aséate solo con agua a lo menos 3 veces al día nunca uses jabón ,vinagre u otros quimicos y en el secado usa toalla limpia y personal ,prefiere pantalones sueltos ayudan a mantener seca y fresca la zona genital previniendo principalmente los hongos o micosis.
17.11.07
Embarazada??
Si eres adolescente y estás embarazada, no estás sola. Alrededor de medio millón de adolescentes dan a luz cada año. La mayoría de las adolescentes que tienen un bebé no planearon quedarse embarazadas. Es probable que te hayas sorprendido cuando te enteraste de que estabas embarazada o que hayas deseado que no fuera verdad. Tal vez hayas sentido pánico de contárselo a tus padres. Quizá te haya preocupado de qué manera esta situación podría afectar tus relaciones con tu familia, tus amigos y el padre del bebé. Anunciar que estás embarazada puede ser una de las situaciones más difíciles que tengas que afrontar.Ya sea que te sientas confundida, preocupada, asustada o ansiosa, querrás saber cómo se modificará tu vida, qué puedes hacer para tener un bebé sano y qué hace falta para convertirse en una buena madre.
Lo más importante es que te cuides mucho, de modo que tanto tú como el bebé estén sanos en el futuro. Las muchachas que reciben la atención adecuada y toman las decisiones correctas tienen grandes posibilidades de tener bebés sanos.
Atención prenatal
Si estás embarazada, debes visitar a un médico lo antes posible para comenzar a recibir atención prenatal (asistencia por matrona(òn) durante el embarazo). Cuanto antes comiences a recibir atención de salud, mejores serán las posibilidades de que tanto tú como tu bebé estén sanos en el futuro.
Pídeles a tus padres, al consejero escolar o a algún otro adulto en quien confíes que te ayuden a encontrar qué recursos ofrece tu comunidad. En todos los consultorios o centros de salud familiar de tu comuna puedes consultar.
Durante la primera consulta, el matrón o matrona te hará una gran cantidad de preguntas, como la fecha de tu último período. De este modo, podrá calcular cuánto tiempo llevas de embarazo y para qué fecha esperas. Los matrones calculan la duración del embarazo en semanas. Es importante que recuerdes que la fecha de parto es estimativa. La mayoría de los bebés nacen entre 38 y 42 semanas después del primer día del último período menstrual de la mujer, o entre 36 y 38 semanas después de la concepción (cuando el esperma fertiliza al óvulo). Sólo un pequeño porcentaje de mujeres dan a luz en la fecha de parto estimada.
El embarazo se divide en tres fases, o trimestres. El primer trimestre abarca desde la concepción hasta el final de la semana número 13. El segundo va desde la semana 14 hasta la 26. El tercero comprende desde la semana 27 hasta el final del embarazo.
El matrón o matrona te examinará y realizará un examen pélvico, también realizará análisis de sangre, de orina y otros para verificar la presencia de enfermedades de transmisión sexual (STD por su sigla en inglés), lo que incluye un análisis de VIH, una afección cada vez más frecuente en las adolescentes. (Debido a que algunas STD pueden causar graves problemas en la salud de los recién nacidos, es importante recibir el tratamiento adecuado para proteger al bebé).
Se te explicará cuáles son los cambios físicos y emocionales que probablemente experimentes durante el embarazo. También te enseñará a reconocer los síntomas de posibles problemas (complicaciones) durante el embarazo. Esto es fundamental, porque las adolescentes corren mayores riesgos de atravesar ciertas complicaciones, como padecer anemia o hipertensión, sufrir un aborto y dar a luz antes de la fecha prevista (parto prematuro).
Tu matrona querrá que comiences a tomar vitaminas prenatales que contienen minerales como ácido fólico, calcio y hierro de inmediato, puede recetarte las vitaminas o puede recomendarte una marca que puedas comprar sin receta. Estos minerales y vitaminas contribuyen a garantizar la buena salud del bebé y la madre, además de evitar ciertos defectos de nacimiento.
Lo ideal es que visites a tu matrona(ón) una vez por mes durante el período que va de la semana 28 a la 30 del embarazo; luego, cada 2 ó 3 semanas hasta la semana 36, y una vez por semana hasta el parto. Si padeces de alguna enfermedad, como la diabetes, que requiere un seguimiento cuidadoso durante el embarazo, es probable que tu médico quiera verte con mayor frecuencia.
Durante la consulta, se controlará tu peso, la presión arterial , además de medir tu abdomen para ir registrando el crecimiento del bebé. Cuando los latidos del corazón del bebé puedan escucharse con un aparato especial, el matrón(a) los escuchará cada vez que lo visites, también te indique otros exámenes durante el embarazo, como un ultrasonidoo ecografias, para asegurarse de que el bebé está en perfectas condiciones.
También forma parte de la atención prenatal asistir a talleres donde las mujeres que están esperando un bebé aprenden cómo tener un embarazo y un parto saludables, además de cuáles son los cuidados básicos para el recién nacido. Es probable que estas clases se dicten en hospitales, centros médicos, escuelas y universidades de la zona donde vives.
Si a los adultos puede resultarles difícil hablar con el médico acerca de su propio cuerpo, esto es aún más difícil para las adolescentes. La función de tu matrona es ayudarte a que disfrutes de un embarazo saludable y tengas un bebé sano... y es probable que no exista nada que una mujer embarazada no le haya contado. Por lo tanto, no temas preguntar acerca de todo lo que necesites saber. Piensa en tu matrona como alguien que es no sólo un recurso, sino también un amigo en quien puedes confiar para hablar sobre lo que te está ocurriendo. Y sé siempre sincera cuando tu matrona te pregunte acerca de cuestiones que podrían afectar la salud de tu bebé.
Qué cambios puedes esperar en tu cuerpo
El embarazo genera muchos cambios físicos. Éstos son algunos de los más comunes:
Crecimiento de los pechos
El aumento de tamaño de los pechos es uno de los primeros signos de embarazo y los pechos pueden continuar creciendo a lo largo del embarazo. Es posible que aumentes varios talles de sostén durante el transcurso del embarazo.
Cambios en la piel
No te sorprendas si la gente te comenta que tu piel parece "encendida" cuando estás embarazada: el embarazo produce un aumento del volumen de la sangre, que puede hacer que tus mejillas estén algo más rosadas que lo habitual. Además, los cambios hormonales aumentan la secreción de las glándulas sebáceas, por lo que tu piel quizá luzca más brillante. Por la misma razón, el acné también es común durante el embarazo.
Entre otros de los cambios que generan las hormonas del embarazo en la piel, se encuentran unas manchas amarillentas o amarronadas que aparecen en el rostro, las que reciben el nombre de melasma, y una raya oscura que va del ombligo hasta el pubis, que se conoce como linea nigra.
Además, los lunares o las pecas que tenías antes del embarazo pueden aumentar de tamaño o volverse más oscuros. Incluso la areola, la zona alrededor del pezón, se vuelve más oscura. Las estrías consisten en líneas delgadas de color rosado o purpúreo que pueden aparecer en el abdomen, los pechos o los muslos.
Salvo el oscurecimiento de la areola, que suele ser permanente, estos cambios en la piel desparecerán después del parto.
Cambios de humor
Es muy habitual experimentar cambios de humor durante el embarazo. Algunas jóvenes pueden padecer de depresión durante el embarazo o después del parto. Si durante más de dos semanas presentas síntomas de depresión, como tristeza, cambios en los patrones de sueño o sentimientos negativos acerca de ti o de tu vida, consulta a tu médico para que te asesore acerca de empezar un tratamiento.
Molestias del embarazo
El embarazo puede causar algunos efectos secundarios molestos. Entre estas molestias, se incluyen las siguientes: náuseas y vómitos -en especial durante los primeros meses del embarazo-; hinchazón en las piernas; várices en las piernas y en la zona alrededor de la abertura vaginal; hemorroides; acidez y constipación; dolor de espalda; cansancio y problemas para conciliar el sueño. Si padeces de alguno de estos efectos secundarios, recuerda que no eres la única.y
refiere las molestias en tu control.
Lo que debes evitar
Si fumas, tomas alcohol o consumes drogas durante el embarazo, tanto tú como tu bebé corren el riesgo de tener problemas graves como fetos pequeños,con retardo en el crecimiento,hipertension,mayor posibilidad de desprendimiento de placenta y hemorragias.
Alcohol
En la actualidad,se considera que no es aconsejable beber ni una gota de alcohol durante el embarazo. Si tomas bebidas alcohólicas, puedes dañar al feto en desarrollo, y el bebé corre el riesgo de tener defectos de nacimiento y problemas mentales.
Fumar
Fumar durante el embarazo conlleva algunos de los siguientes riesgos: nacimiento de un feto muerto (cuando un bebé muere dentro del vientre de la madre), bajo peso del recién nacido (que aumenta la posibilidad de que el bebé tenga problemas de salud), bebés prematuros (que nacen antes de la semana 37) y síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS por su sigla en inglés). El SIDS es la muerte súbita, sin motivo aparente, de un bebé menor de un año.
Drogas
Consumir drogas ilegales, como cocaína o marihuana, durante el embarazo puede provocar abortos, partos de bebés prematuros y otros problemas de salud. Además, los bebés pueden nacer con una adicción a ciertas drogas.
Pídele a tu matrona o matrón que te ayude si tienes problemas para dejar de fumar, de beber alcohol o de consumir drogas. Consulta a tu médico antes de tomar alguna medicación durante el embarazo. Esto incluye los medicamentos que se venden sin receta, los preparados y complementos a base de hierbas, y las vitaminas.
Sexo no seguro
Si eres sexualmente activa durante el embarazo, debes usar un condón para evitar contraer una enfermedad de transmision sexual (STD en ingles). Debido a que algunas STD pueden provocar ceguera, neumonía o meningitis en el recién nacido, es importante que te protejas a ti misma y protejas al bebé. La actividad sexual puede realizarse durante el embarazo siempre que no produsca contracciones o sangrado vaginal.
Cómo cuidarte durante el embarazo
Alimentación
Muchas jóvenes se preocupan por el aspecto de su cuerpo y temen aumentar de peso durante el embarazo. Pero éste no es el momento de reducir las calorías o hacer una dieta, ya que estás alimentando a dos personas. No intentes ocultar que estás embarazada haciendo dieta: tanto tú como tu bebé necesitan de ciertos nutrientes para crecer adecuadamente. Si comes una variedad de alimentos saludables, bebes suficiente agua y reduces la comida chatarra, con alto contenido graso, ayudarás a que tanto tú como el bebé que está creciendo sean sanos.
Se suelen recomendar agregar alrededor de 250 calorías diarias a tu dieta, de modo de proporcionarle al feto en crecimiento una nutrición adecuada. Según el peso que tenías antes de quedar embarazada, deberías aumentar entre 11 y 15 kilos (25 a 35 libras) durante el embarazo, mayormente durante los últimos 6 meses. Tu matrona te aconsejará acerca de esto según tu situación particular.
Comer más fibras -de 20 a 30 gramos diarios- y beber suficiente agua pueden ayudar a evitar la constipación, uno de los problemas más comunes en esta etapa. Las frutas y los vegetales frescos, así como los panes integrales, los cereales o los pastelillos, son buenas fuentes de fibras.
Ejercicio
Hacer ejercicio durante el embarazo es bueno para tu salud en la medida en que elijas las actividades apropiadas. Se suelen recomendar actividades de bajo impacto, como caminar, nadar y yoga. Por lo general, deberían evitarse los deportes de contacto físico y las actividades aeróbicas de alto impacto, que plantean mayores riesgos de lesionarse. Asimismo, realizar un trabajo que implique levantar objetos pesados no es recomendable para las mujeres durante el último trimestre del embarazo. Habla con tu médico si tienes dudas acerca de qué tipo de ejercicios son seguros para ti y tu bebé.
Sueño
Es importante descansar mucho durante el embarazo. Durante los primeros meses de embarazo, intenta adquirir el hábito de dormir de costado. Acostarte de costado, con las rodillas dobladas, será la posición más cómoda a medida que avance el embarazo. Además, facilitará el funcionamiento del corazón, ya que el peso del bebé no ejercerá ninguna presión sobre la vena que transporta la sangre de regreso al corazón desde los pies y las piernas.
Se recomiendan de manera específica que las jóvenes embarazadas deben dormir sobre el costado izquierdo. Debido a que el hígado se encuentra en la parte derecha del abdomen, acostarse sobre el costado izquierdo ayuda a que el útero se mantenga alejado de este órgano y tambien circula mejor el torrente sanguineo por menor presión a la vena cava y aorta.
El estrés puede afectar el sueño. Tal vez, estés preocupada por la salud del bebé, por el parto o por cómo será desempeñar este nuevo rol de madre. Todos estos sentimientos son normales, pero pueden producirte insomnio. Consulta si tienes problemas para dormir durante el embarazo.
Salud emocional
Es común que las adolescentes embarazadas experimenten una variedad de emociones, como miedo, enojo, culpa y tristeza. Tal vez, te lleve algún tiempo adaptarte al hecho de que vas a tener un bebé. Significa un enorme cambio y es natural que las adolescentes embarazadas se pregunten si están listas para asumir las responsabilidades que implica convertirse en madres.
Los sentimientos de una joven suelen depender de cuánto apoyo reciba por parte del padre del bebé, su familia (y la familia del padre del bebé) y sus amigos. La situación de cada joven es diferente. Según cuál sea tu situación, quizá necesites buscar un mayor apoyo en personas que no formen parte de tu familia. Es importante que hables con aquellas personas que puedan apoyarte, orientarte y ayudarte a compartir y poner en orden tus sentimientos. Tu consejero escolar o tu matrona pueden orientarte para que encuentres los recursos que ofrece tu comunidad para ayudarte.
La escuela y el futuro
Algunas jóvenes planean criar a su bebé por sí mismas. En ocasiones, los abuelos u otros integrantes de la familia pueden ayudar. Algunas jóvenes deciden entregar a su bebé en adopción. Estas difíciles decisiones implican una gran dosis de coraje y preocupación por el bebé.
Las jóvenes que han terminado la enseñanza media tendrán mayores oportunidades de conseguir un buen trabajo y de disfrutar una vida más exitosa. En la medida de lo posible, debes terminar el liceo ahora ,en lugar de intentar retomar los estudios más tarde. Pídele a tu consejero escolar o algún adulto en quien confíes que te brinden información acerca de qué programas y clases ofrece la comunidad para adolescentes embarazadas.
Algunas comunidades cuentan con grupos de apoyo especialmente dedicados a padres adolescentes.Tal vez, un integrante de la familia o un amigo puedan ocuparse del bebé mientras estás en la escuela.
Los acontecimientos dan giros inesperados. Estos cambios suelen brindarte la posibilidad de aprender, de crecer y de desarrollar nuevas fortalezas. Si deseas mantenerte informada acerca de cómo criar a tu hijo, puedes leer libros, asistir a clases o consultar sitios de Internet confiables. Sincérate con tu familia y conversa con tus padres sobre esta nueva etapa de tu vida. Tu pediatra, tus padres, los integrantes de tu familia y otros adultos pueden orientarte cuando estás embarazada y cuando te conviertes en madre.
extraido y revisado desde www.kidshealth.org